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Tetrafobia

Gracias a la existencia de los números, los seres humanos tenemos mayor facilidad para contar y para establecer cantidades. Nos permiten adicionar, deducir, aumentar, dividir y resolver una gran variedad de problemas de la vida diaria. Sin embargo, existen muchos individuos alrededor del mundo que pueden establecer fobia a alguno de estos dígitos tan útiles. Tal es el caso de la tetrafobia, que se caracteriza por el miedo irracional e incesante hacia el número 4.

 Descripción de la tetrafobia

tetrafobia

Existen en el mundo múltiples culturas que condicionan a cierto grupo de personas a actuar de forma parecida entre sí. Pero, de manera muy extraña y distinta para el resto del mundo. Y es que puede llegar a ser tan grande el cambio de un lugar a otro que lo que para alguien es normal, podría para otra persona ser totalmente ilógico. Tal es el caso del este de Asia, donde se presentan los mayores patrones de tetrafobia del mundo.

En países como China, Japón y Vietnam, se ha establecido un desprecio total por el número 4. Así mismo para cualquier otro número que lo contenga (14, 24, 34…). Esta aversión se debe al hecho de que la palabra 4 y muerte poseen básicamente la misma forma de pronunciación. Si bien, no indica que todos los habitantes de dichos países son tetrafóbicos, si condiciona a muchas personas a serlo. Tan es así, que han creado mecanismos para eliminar el número 4 de su vida diaria, utilizando otros métodos para dejar claro a qué se están refiriendo.

La tetrafobia, en general, es el miedo total e incontrolable hacia el número 4. Afectando la vida diaria del individuo que la padece de formas muy negativas. Y aunque suene un poco irreal, esta fobia es más común de lo que podríamos imaginar.

 Síntomas de la tetrafobia

Los tetrafóbicos comparten una variedad de síntomas que podrían afectar directamente su vida cotidiana. En contraposición a otras fobias, son síntomas que pueden exteriorizarse en cualquier momento. Esto quiere decir, sin tener que ver con la presencia directa o indirecta del objeto del malestar. Se debe a que los pacientes con este tipo de trastornos se vuelven excesivamente paranoicos y por lo tanto con la simple sospecha de su proximidad pueden sufrir un ataque.

Los ataques de ansiedad se pueden presentar de distintas maneras y generar, de manera general, los siguientes síntomas:

  • Agitación y nerviosismo excesivo.
  • Hiperventilación o falta de aliento que puede generar aun más agitación.
  • Sudoración excesiva en manos y/o el resto del cuerpo.
  • Mareos, nauseas, vómitos y molestias estomacales.
  • Dolor físico. Sea dolor de cabeza, estomago o incluso dolor en el pecho.

Estos síntomas aún cuando son comunes en los ataques de ansiedad, pueden no presentarse en todos los casos. Todo depende del individuo y puede variar de uno a otro, de la misma forma que puede coincidir.
Un síntoma extremo, pero que puede llegar a presentarse con facilidad en esta clase de trastorno, es el aislamiento social. Los tetrafóbicos, al intentar por todos los medios evitar la presencia del número 4, pueden llegar a alejarse de personas a las que realmente aprecian. Familiares, amigos y hasta compañeros pueden verse involucrados en este tipo de situación. Dado que el miedo provoca que el afectado se aleje de personas con el fin de evitar el contacto con el objeto de su pánico.

 Causas

Como todas las fobias, la tetrafobia es un miedo adquirido. Depende del tipo de individuo, del entorno del mismo y de los sucesos que puedan marcar, permanentemente, su vida. Tal es el caso de eventos traumáticos, asociados al objeto del miedo, o de supersticiones que crean miedo.

Una vez generado el miedo, este puede llegar a creer rápido y sin pausa, alimentándose de casi cualquier cosa. Lo básico es que se compruebe, de forma no necesariamente lógica, la causa del terror. Si, por ejemplo, un niño le tiene miedo al número 4 (como es el caso de los tretafobicos), y su abuelo muere en la habitación número 4 del hospital, esto permite que el infante compruebe, o crea comprobar, que el número 4 representa a la muerte. Porque en su casa se le ha enseñado que es un número ligado a la muerte y la mala fortuna.

 Efectos o consecuencias

Este trastorno puede generar tal angustia y paranoia, que puede afectar al tetrafóbico en cualquier ámbito de su vida cotidiana.

Aislarse socialmente es uno de los principales efectos, si bien no el único. No hablar con alguien que crean podrá ponerlos en contacto con el objeto de su miedo. Incluso no pasar por un lugar que tenga un nombre con presencia del número 4. Es más hasta la simple idea de no llegar a tener 4 objetos del mismo tipo para evitar la mala suerte. Pueden ser algunos de los muchos efectos negativos que alcanzan a las personas con este tipo de mal.

Tratamiento

El tratamiento para la tetrafobia se conforma principalmente por las terapias cognitivo conductual, de desensibilización y la psicoterapia. Aunado a un tratamiento farmacológico adecuado (esto depende de la gravedad del problema y de la opinión médica).

  • La terapia cognitivo conductual ataca el o los pensamientos negativos que se generan por la interacción con el número 4. Se intenta cambiar estos pensamientos y convertirlos en pensamientos positivos que ayuden a controlar y a sanar al individuo.
  • La terapia de desensibilización genera que el individuo pueda controlar el temor que le causa. Y, en algunos casos exitosos, sanar poco a poco al paciente.
  • Para finalizar, la psicoterapia ayuda al paciente a liberar sus malos pensamientos, malas energías y el estrés causado por el padecimiento que lo aqueja, permitiéndole mantener la calma y establecer momentos de paz.

Es importante recordar que el mejor tratamiento para cada individuo va a depender del médico tratante y de qué tanto el paciente esté dispuesto a ceder.

 Recomendaciones

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El miedo a los números, en este caso al número 4, es un asunto un poco difícil de tratar. Aunque hay culturas enteras que procuran no entrar en contacto con dicho número, la globalización e interacción, por medio del Internet, hace casi imposible el aislamiento total de una persona con respecto a cualquier cosa, incluyendo algo tan popular como los números. Es por esto que se hace tan importante la visita a un terapeuta. Ellos pueden escuchar, aconsejar, encaminar y hasta conducir al paciente hacia un camino de sanación.

Es difícil y engorroso comenzar una terapia por un problema tan extenso como lo es una fobia. Se debe tener paciencia, perseverancia y respeto durante el proceso. No procurar tomar atajos, ni pretender obtener alguna clase de facilidad en el trayecto. Esto con el fin de no entorpecer el proceso que, de otra manera, podría llegar a ser peor de lo que era al comienzo.

Involucrar a personas por las que se sienta afecto es también un parte importante. Debido a lo valioso que pueden llegar a ser sus palabras de aliento, sus consejos oportunos y su cariño incondicional. Así mismo, se recomienda alejarse de personas que crean que pueden influir de manera negativa durante el proceso. O que puedan generarle dudas al paciente mientras dure el tratamiento.

Limitar el uso de medicamentos a lo recomendado por el médico es lo mejor. Es debido al alto índice de peligrosidad que la automedicación sugiere para personas con trastornos de ansiedad.

En todo caso, lo principal es reconocer el problema. Los números son parte primordial del día a día. Censurarlos sería como censurar el conocimiento ancestral de toda la humanidad. Cada dígito del sistema numérico representa un mágico encuentro que llega hasta el infinito.