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Logofobia

Las fobias son trastornos emocionales y psicológicos que pueden afectar a cualquier persona. En este post queremos enseñarte a reconocer y buscar vías adecuadas para el tratamiento de una fobia poco conocida. El conocimiento que ponemos a tu disposición te permitirá reconocer cuando una persona sufre de logofobia y cómo poder ayudarla. Así que quédate con nosotros.

¿Qué es la logofobia?

logofobia

La logofobia o verbofobia, como también se le conoce, se trata de una forma de miedo irracional e injustificado a ciertas palabras. Puede tener diversas connotaciones, como sentir ansiedad ante algunas palabras escritas en un cartel, estresarse al escuchar algún mensaje o al hablar de manera pública. Se manifiesta de igual manera dando un discurso o a través de un conversatorio. Como cualquier fobia no se trata simplemente de un miedo cualquiera, sino que va más allá, convirtiéndose en un trastorno de salud que puede provocar verdaderos problemas emocionales y sociales.

Las personas que desarrollan esta fobia pueden sentir ansiedad o estrés al escuchar ciertas palabras. Se sienten doblemente mal porque además del malestar reconocen que la causa que lo provoca no es justificable. Las personas pueden dañarse psicológicamente por sus propios pensamientos si piensan que esto les pasa porque están locos o enfermos mentales. Nada más lejos de la verdad, se trata de una fobia que con un adecuado tratamiento puede eliminarse o minimizar sus efectos.

 Afectaciones al padecer logofobia

Para tener una idea de lo difícil que puede ser padecer de logofobia te traemos un pequeño ejemplo. Imagínese un deportista de atletismo que rompe su concentración en plena competencia porque escucha en el público una palabra que le provoca un ataque de pánico. Por ejemplo “eres un perdedor” o cualquier otra que dispare el estrés y la ansiedad. Por un momento vuelve a recordar que quizás tuvo una niñez difícil y quizás conviviendo con algún adulto que constantemente usaba estas palabras como castigo denigrante. Los resultados de perder la concentración, sentir ansiedad y estrés, traerán consecuencias funestas. Incluso puede llevarlo a no concluir la prueba a pesar de no existir un peligro físico real.

También podemos verlo en el miedo a tomar la palabra, a expresarse mediante ellas o comunicarse públicamente. Por lo general esto puede desencadenar verdaderos síntomas de estrés y ansiedad. Entre otras pueden sentir sudoraciones, palpitaciones aceleradas del corazón, que se les hace un nudo en la garganta y que la mente se le queda en blanco. El momento se hace muy traumático y es considerado por algunas personas en casos extremos como algo terrorífico.

Es posible observar esta fobia desde chicos de 13 años hasta ancianos de 70. Aunque la verdad es que a medida que las personas se hacen mayores se encuentran menos casos.

Reconocer los síntomas

Estas personas evitan decir y escuchar ciertas palabras. Incluso verlas escritas puede hacer aflorar una ansiedad y ataques de pánico sin sentido.

Las personas que padecen de logofobia también se pueden reconocer como las personas que menos participan socialmente. En clase, si deben leer un texto en voz alta, suelen hacerlo muy rápido, de manera indescifrable y pueden demorar en detenerse si el maestro se lo pide. Esto debido a que están tan concentrados en su lectura, que se abstraen completamente del mundo que les rodea.

También los que niegan hacer uso de la palabra frente a sus compañeros o no aceptan cargos de mayor responsabilidad en su trabajo. Mucho menos responsabilidades que involucren tener que dirigirse a grupos de personas.

Causas de la logofobia

Sin duda esta fobia se forma a través del tiempo y la acumulación de una serie de experiencias negativas en torno a ciertas palabras. La intensidad y repetición puede variar entre personas y provocar un grado diferente de afectación.

Se ha observado que la persona recibe del exterior un estímulo negativo, que puede ser dolor o sufrimiento psíquico, junto con algunas palabras. En ese preciso momento la palabra es unida a la angustia sufrida. A partir de la experiencia negativa el cerebro revive la experiencia cada vez que están presentes estas palabras, generando ansiedad y estrés como mecanismo de defensa ante la posible angustia.

Mientras más tiempo la persona esté sometida a recibir estímulos negativos junto a las mismas palabras, en función de sus características psicológicas y su umbral de tolerancia al estrés, será el grado de desarrollo que alcance la logofobia.

También existen algunos trastornos del lenguaje como la tartamudez que pueden provocar situaciones embarazosas en los niños, que los lleven a que desarrollen logofobia.

 Tratamientos existentes

Lo más importante es que la persona afectada reconozca que está sufriendo de un problema de salud que no es normal y necesita eliminarlo. No puede verse el tratamiento para sanarse como algo más difícil que vivir con este trastorno. Se debe ser consciente de las diversas implicaciones que pueden traer en el desarrollo de la propia vida y las relaciones con los demás.

Existen una serie de terapias psicológicas que pueden ayudar a las personas que padecen de logofobia. Se basan en desensibilizar al afectado y modificar los patrones de pensamiento que desencadena la ansiedad y angustia. Se recomienda hacer uso de un solo terapeuta durante todo el proceso hasta la sanación.

También revisar credenciales de los terapeutas y que sus métodos de tratamiento sean lo más parecidos a los que aquí mostramos o se muestran en alguna publicación especializada. Desconfiar de tratamientos exóticos y que contradicen la lógica.

Terapia de exposición

Durante las diferentes sesiones el terapeuta confronta a la persona a estímulos relacionados a las palabras que causan la ansiedad y el estrés. Mediante la exposición prolongada se logra que la persona poco a poco controle sus temores.

Terapia de desensibilización sistemática

Mediante técnicas concretas se proyecta en la mente de la persona afectada el estímulo temido. En una situación controlada el terapeuta refuerza la resistencia a los estímulos negativos durante periodos más largos de exposición. La sesión termina cuando el paciente no puede controlar la ansiedad. A medida que pasan las sesiones logra resistir periodos más largos hasta que desaparece la logofobía.

Terapia cognitiva

Se trata de recobrar la confianza a través de aumentar el conocimiento de las palabras. Estableciendo nuevas conexiones y significados a nivel psicológico.

Programación Neurolingüística, también conocida como PNL

Son una serie de ejercicios de repetición verbal o mental que tratan de reprogramar el cerebro a través de nuevas asociaciones. A pesar que no muestra resultados científicamente validados la verdad es que se obtienen resultados en muy corto tiempo.

 Nosotros también podemos ayudar

logofobia

Vivir con logofobia puede ser una calamidad para quién la parezca a pesar de no ser consciente de lo que padece y las vías para su cura. Con este conocimiento que hemos mostrado podemos identificar posibles personas que padecen logofobia y ayudarlas. El primer paso es conocer realmente si padece esta extraña fobia. Una vez reconocido podemos informarnos sobre terapia existentes en la zona donde vivimos.

Las terapias de las que hablamos anteriormente deben ser realizadas por verdaderos terapeutas y personas capacitadas. Nuestro deseo de ayudar debe tener en consideración que una persona que realice una terapia sin los conocimientos necesarios puede causar más problemas que soluciones.

Este conocimiento puede ayudarte a comprender algunos comportamientos vistos como ilógicos en los niños o personas mayores. Debemos tener en cuenta que una gran motivación para curarse es la comprensión y el apoyo de los demás.