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Fonofobia

Actualmente existen personas que son sensibles al sonido. Este trastorno, se conoce como fonofobia, que es un pánico a los ruidos. El mismo, puede causar ataques de ansiedad en el individuo.

Qué es la Fonofobia

fonofobia

La fonofobia, es un trastorno hipersensible al sonido que tiene fundamento psicológico. En este caso, el problema es el terror que producen ciertos sonidos. En términos médicos, la fonofobia, surge de las palabras Fono (sonido) y fobia (miedo). Estas hacen referencia al miedo hacia sonidos fuertes, por lo tanto se habla del miedo irrazonable al bullicio excesivo. También pueden sentir perturbación por ruidos repetitivos como el crujir de los dedos, hasta inclusive a la propia voz de la persona etc.

Fonofobia

Esta definición alude al miedo extremo a los ruidos fuertes, es decir; personas que sufren severa intolerancia al sonido como música alta, alarmas, entre otros. Cuando dicho desagrado pasa los niveles normales de ruido y perturba la rutina del individuo, entonces se habla de fonofobia. Estudios recientes, afirman que no constituye un trastorno auditivo.

¿Pero, en qué consiste realmente la Fonofobia?

La Fonofobia consiste en una reducción de la tolerancia a ciertos sonidos. Se plantea que es un trastorno neurológico asociado a experiencias negativas. Suele manifestarse en la infancia y adolescencia. Por lo tanto, siendo una fobia, necesita de tratamiento eficaz para poder ser superada y que no perturbe en la adultez.

Características de la Fonofobia

La Fonofobia presenta ciertas características que abarcan una serie de estímulos que reaccionan en forma negativa .La realidad es que esta enfermedad fue reconocida hace poco por investigadores. Los expertos, argumentan que es común observar personas que muestran cierta molestia, en relación a algún sonido en específico. Tal condición interfiere en la vida normal del individuo causando estrés y miedo a los ambientes, con hipersensibilidad a los sonidos fuertes. Este trastorno psicológico afecta su vida diaria sobre todo cuando se trata de relacionarse con las personas. De hecho, esto ocasiona temor ante a su propia voz y pavor por hablar en público.

Intolerancia a los ruidos

La intolerancia a los sonidos constituye un transtorno que afecta la salud de una persona. De hecho,  puede asociarse a la condición llamada Misofonia. Esta afectación conduce a una estimulación del oído, basado en el funcionamiento normal. Pero, que forma una reacción anormal del sistema auditivo y nervioso. Esta trae como consecuencia un componente crítico en la salud del individuo que conduce a la fobia a determinados sonidos, es aquí donde se produce la fonofobia.

Por lo tanto, la sensibilidad a las frecuencias altas de sonidos, es una reacción anormal que se producen dentro de las vías auditivas, en niveles que no causarían problemas para un individuo normal. Cabe destacar, que la asociación negativa de algún tipo de sonido, puede ocasionar cierta incomodidad emocional como rabia, odio o agresividad.

 Reacción al Ruido

Los ruidos fuertes pueden ocasionar ciertas reacciones desagradables tomando en cuenta la evaluación emocional que posee la persona. El sentir un ruido tan fuerte logra alterar al individuo y llegar al punto de no poder dominar sus emociones. El afectado no logra sentirse libre en el medio donde se desenvuelve, entonces su problema debe ser evaluado por un profesional para tratar la ansiedad incontrolable. Por lo tanto, se terminan aislando por el miedo que sienten hacia el sonido, perdiendo así el contacto con sus amigos y familiares.

En algunos casos muy graves, las personas fonofóbicas a veces llegan a usar protección auditiva, para evitar el ruido excesivo. Por otra parte, la situación puede ser tan severa que se pueden presentar conductas violentas hacia personas, objetos o animales implicados.

Causas de la Fonofobia

En la actualidad, varios estudios han demostrado que la fonofobia es un trastorno que se ha convertido recientemente en un gran problema en nuestra sociedad.  No obstante, no se conoce con certeza el origen de esta afección. A pesar de ello, se considera como una de las subcategorias de las fobias más comunes. Sin embargo,  el desarrollo de ciertas emociones y pensamientos negativos permiten establecer una relación con los siguientes escenarios:

  • De manera general, se asocia la fonofobia con algún evento traumático, sobre el cual el individuo rememora un fuerte sonido y relaciona con un suceso negativo.
  • En algunos casos, se presenta la fonofobia cuando el individuo ha sufrido algún accidente craneal cerca del oído. También, alguna cirugía cerca del canal auditivo.
  • Ciertas enfermedades, han sido relacionadas con la fonofobia. Tal es el caso de el autismo, la migraña o problemas genéticos.

Las personas fonofóbicas sienten y piensan que el estar expuestos a ruidos representa un daño a su sistema auditivo, lo cual pueden provocar la pérdida del mismo.  Por lo general, estos individuos sienten miedo a los ruidos y desarrollan una hipervigilancia hacia la intensidad del sonido que se expone considerado como peligroso.

Síntomas de la Fonofobia

Este término comparte una serie de síntomas que afectan al estado emocional, y que en forma general estimulan los cambios de humor de la persona. Se afirma que los niños están mas propensos a sufrir de fonofobia. En este sentido, los síntomas presentados al sufrir esta afecciòn son característicos en un cuadro de:

  • Palpitaciones del corazón
  • Deseo de huir
  • Náuseas
  • Pavor irracional e intenso de ruidos fuertes
  • Sudoración
  • Ataques de ansiedad

Estos síntomas consiguen a menudo limitar la vida de las personas que los sufren, ya que éstas empiezan a reunirse en lugares donde saben que no van a encontrar sonidos fuertes. De este modo, emocionalmente pueden destruir relaciones personales y cancelar actividades sociales y laborales. Lo que conlleva a un aislamiento parcial. Estableciendo en ellos, sentimientos de abandono y de incomprensión aunado a la parte de la psiquis que afecta a su vida.

Es importante destacar que cada individuo, inclusive niños, reaccionan de manera distinta para diferentes sonidos. Mediante estudios médicos se ha determinado que los niños por miedo a exponerse a ruidos no realizan actividades escolares para no enfrentarse a este tipo de situación. Lo que plantea que la fonofobia puede darse a una vinculación de temor hacia el ruido con unos pensamientos o experiencias negativas.

Tratamiento

El miedo a sonidos altos  ocasiona sufrimiento emocional, alarmante y extremo, que tiende a obstaculizar las actividades diarias. De tal manera que, es necesario solicitar ayuda profesional. Por lo tanto, este tratamiento puede ir asistido por medicinas recetadas para disminuir la ansiedad y aliviar el estrés. Por otro lado, esta enfermedad puede ser tratada por terapias cognitivo-conductual es decir, usar sonidos que ayuden a controlar miedo irracional por los sonidos.

Hoy en día es inevitable evadir los sonidos rutinarios que se pueden encontrar en cualquier ambiente común. De hecho, los especialistas recomiendan no evadir el problema, puesto que solo se conseguirá agudizar más la sensibilidad sonora al entrar en contacto con un entorno ruidoso.

Afortunadamente, se ha comprobado un alto nivel de eficacia en las siguientes terapias:

Exposición a escalas

Este ejercicio se basa en exponer a la persona fonofóbica de manera gradual a ciertas reproducciones auditivas. De esta forma, la sensibilidad puede ir disminuyendo poco a poco. De tal manera que el oído se va adaptando a sonidos que escalan de débiles a fuertes.

Pensamientos positivos

En general, esta práctica ha resultado ser efectiva. Esto, se debe a que la predisposición representa un cúmulo de pensamientos negativos que hacen que el cerebro este atento a la reproducción de sonidos de cualquier nivel. Por lo tanto, la recomendación es ejercitar la percepción cerebral a través de el bloqueo de juicios hacia los sonidos desagradables.

En un mundo ruidoso…

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Finalmente, es necesario enfatizar en el ritmo de vida diario al que estamos expuestos. Generalmente, esto implica sonidos inevitables que se consiguen en todos los ambientes. Por lo tanto, debemos entender que forma parte de la vida y aprender a vivir con ellos. Después de todo, en ocasiones un excesivo silencio resulta ser monótono.