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Espectrofobia

Ciertas circunstancias en la vida, nos hacen padecer de temores que pueden afectar de una u otra manera nuestro desarrollo individual y social. En ocasiones, el temor toma el control. Sobre todo en los casos de espectrofobia ¿La conoces? sigue leyendo y te contamos.

¿Qué es la espectrofobia?

espectrofobia

Es común apreciar en películas de terror escenas fantasmales y visualizar espectros. Esto, indiscutiblemente aterra a cualquier persona. De tal forma, que se evidencia cierto rechazo a la oscuridad, o algún objeto visible presentado en el filme. No obstante, cuando esto sucede a menudo, sin necesidad de haber presenciado escenas cinematográficas de esta índole, puede representar un problema. En este sentido, hacemos referencia a un temor extremo hacia los espectros o fantasmas. Se trata de un miedo irracional denominado espectrofobia.

En términos generales, la espectrofobia es una alteración mental que produce un temor sin sentido y extremo hacia las percepciones fantasmagóricas, espíritus o espectros. Esta afección, puede ser tal que logra alterar de manera contundente el desarrollo habitual y normal de un individuo. De hecho, se genera un estado de alerta que produce una tensión constante sobre el entorno que rodea a la persona  espectrofóbica. De tal forma, que para la persona que sufre de esta fobia, siempre existe la posibilidad de entrar en contacto con un ente fantasmal. Por lo tanto, el terror se apodera de cada situación, afectando de manera significativa los procesos psicológicos del individuo.

¿Sufres de espectrofobia? aprende a identificarlo

Primordialmente es importante verificar y saber diferenciar un miedo irracional de un temor común sin mayores precedentes. Por lo tanto, podemos definir que una persona es espectrofóbica, cuando suceden las siguientes manifestaciones:

Tensión constante

Se conoce que, cuando un individuo sufre de espectrofobia, se mantiene en constante alarma. Esto genera un estado de tensión imparable que lo mantiene alerta frente a cualquier situación cotidiana.  Por lo tanto, al entrar en sitios oscuros, cerrados o sentirse solos, creen que puedan enfrentarse a situaciones sobrenaturales.

Ansiedad extrema

Cuando un espectrofóbico se encuentra en lugares aislados, en soledad o con escasa compañía, suele sufrir ataques de ansiedad. Lo que desencadena palpitaciones aceleradas, sudoración excesiva, y palidez, todo esto, producto de un pánico incontrolable ante la posibilidad de encontrar o visualizar algún ente o espectro. Generalmente, estos ataques no se pueden controlar, ya que la persona se encuentra en un estado de de alteración psicológica. Lo cual bloquea de manera inmediata las acciones, los pensamientos y la percepción de la realidad.

Curiosidad sobre temas sobrenaturales

Las personas que sufren de espectrofobia suelen recurrir a investigaciones y literaturas relacionadas con temas sobrenaturales, espectros, fantasmas. Es decir; la parapsicología en general. De tal forma, que sienten la necesidad constante de informarse sobre situaciones paranormales que han ocurrido a lo largo de la historia. Por lo tanto, desarrollan una búsqueda incesable por conocer cada aspecto relacionado con estos temas. También, suelen acudir a sesiones con personas especializadas en leer las cartas, tabacos y otras actividades de hechicería. Todo esto, con la finalidad de poder mantenerse alertas y saber cómo actuar frente a las situaciones que creen se le presentarán en cualquier momento y en cada lugar.

Evasión de ciertas circunstancias

Es muy común que un espectrofóbico presente un rechazo a estar en diferentes circunstancias, ya que según su percepción cualquiera de estos escenarios podría suponer un peligro inminente:

  • Evitan estar en lugares oscuros. Por lo tanto, generalmente duermen con las luces encendidas y una oscuridad total representa un gran riesgo para ellos.
  • El estar solos significa y supone un estado de peligro, ya que tienen la percepción de que a su alrededor se puede presenciar algún ente sobrenatural.
  • Los lugares cerrados son los más evitados por los espectrofóbicos, ya que suponen, podrían estar llenos de fantasmas o entes sobrenaturales.
  • Si en algún libro o película han leído sobre un lugar en particular, evitan pasar o estar cerca del mismo. Por ejemplo; si en una película observaron que en un cementerio aparecía algún espectro, evitan a toda costa pasar o estar cerca de ese lugar.

¿Qué debe hacer una persona espectrofóbica?

Definitivamente, el primer paso para la curación de cualquier patología consiste en la aceptación. De tal forma, que entrar en un estado de negación solo representará un retraso significativo y el cese de la mejoría del individuo espectrofóbico. Por lo tanto, una vez identificados los síntomas, es recomendable pautar una cita con un especialista en el área psicológica, quien a través de una serie de estudios especializados, podrá confirmar esta patología. De igual forma, existe una serie de recomendaciones que podemos mencionar para ayudar a curar o mermar esta alteración psicológica:

Enfrentar las situaciones temidas

Aunque suponga un reto para la persona espetrofóbica, la mejor terapia consiste en enfrentarse a las situaciones, con la ayuda de un terapeuta. De esta manera, a través de una serie de sesiones se le demostrará al individuo que su miedo es irracional, subjetivo y que no tiene nada que ver con la realidad. Obviamente, esto va acompañado de una exposición combinada con técnicas de relajación, que permiten a la persona con espectrofobia enfrentar las situaciones de manera racional  y controlada. La idea es habituarse a los estímulos y a las situaciones temidas. De tal manera, que se pueda lograr superar el temor a una circunstancia en particular.

Dejar de buscar respuestas

Como hemos mencionado la personas con espectrofobia, desarrollan un interés exhaustivo por saber todo lo relacionado a situaciones paranormales. Lo ideal es frenar este proceso. De tal forma que se evite de manera inmediata todo contacto con este tipo de investigaciones. De hecho, los especialistas recomiendan desechar por completo la posibilidad de observar una película de terror. También, desistir de las búsquedas en Internet o en literaturas que estén relacionados con temas fantasmagóricos y entes sobrenaturales.

Rodearse de energía positiva

Una buena manera de superar la espectrofobia es acudir a grupos de apoyo especializados. En estos equipos se reúnen especialistas con personas que padecen alteraciones psicológicas similares. De hecho, a través de diferentes conversatorios el individuo espectrofóbico, puede apreciar que no está solo en el mundo. Por lo cual, sentirse apoyado es un factor primordial para superar el miedo irracional a los fantasmas o situaciones paranormales.

De igual forma, la familia representa un pilar fundamental para la superación al temor fantasmagórico. Lo ideal es brindarle compañía al individuo con esta alteración. Esto, implica paciencia y amor por parte de los familiares, evitando a toda costa la burla y señalizaciones hacia la persona espectrofòbica.

Buscar algo de interés

Si una persona sufre de espectrofobia, es recomendable que busque un punto focal de distracción. En este sentido, nos referimos a algún deporte o actividad que resulte ser apasionante y permita mantener la mente ocupada. De tal forma, que se deje al lado las investigaciones paranormales y sean cambiadas por actividades productivas y provechosas para el individuo. De hecho, una recomendación es; practicar natación, este deporte resulta ser relajante, con amplios beneficios que incluyen altos grados de bienestar a nivel emocional y físico.

Aférrate a la realidad

espectrofobia

Indudablemente, hoy en día son muchos los beneficios que ha obtenido la industria cinematográfica a través de la proyección de filmes de horror. No obstante, este tipo de películas no son recomendadas para todas las personas, sobre todo para quienes sufren de pánico o miedo irracional como es el caso de la espectrofobia. Además es prudente mencionar, que estas producciones se hacen con el fin de atraer espectadores para recuperar inversiones. Muchas de ellas se alejan de la realidad. Es por ello, recomendable recordar que nuestra realidad es muy diferente y que existen otras opciones para ver. Tal es el caso de filmes de comedia que alegran el día, o una buena película romántica. Después de todo, siempre hay opciones más certeras y adaptadas a la realidad.