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Eisoptrofobia

Los espejos y superficies reflejantes son hoy en día, parte del entorno en el que los seres humanos nos desenvolvemos. Pero ¿Qué pasa cuando el encanto de los espejos no llega y por el contrario lo hace el horror?. Básicamente, la eisoptrofobia es el miedo irracional a verse reflejado en los espejos.

Descripción de la eisoptrofobia

Eisoptrofobia

También es común que sea llamado catoptrofobia, aunque es importante señalar la diferencia entre estos dos términos. La eisoptrofobia consiste en el temor al reflejo, en tanto que la catoptrofobia es el miedo al objeto. Es decir, el miedo a los espejos como objeto inanimado, sin necesidad de tener nada que ver con el reflejo. El recurrente uso de estos términos como sinónimos se debe a que, en su mayoría, los eisoptrofóbicos tienden a padecer cambios conductuales consecuentes con el trastorno de ansiedad determinado como catoptrofobia. De igual manera, se puede generar a la inversa, el miedo a los espejos podría ocasionar miedo al reflejo.

Una definición más amplia de este término podría ser el miedo permanente e irracional a verse reflejado en los espejos. Esta clasificación de trastorno de ansiedad puede proceder de algún trastorno psíquico más grave. También, puede deberse al miedo ancestral de los seres humanos a lo que estos objetos representan. Existen múltiples culturas en el mundo donde los espejos están prohibidos por creerse portales con otros mundos o medios para la salida de espectros o espíritus. En otras, los espejos son cubiertos con sabanas negras durante los días de luto. Esto, por miedo a que el espíritu del difunto pueda verse reflejado o hasta escapar por ahí. Este tipo de miedo se encuentra muy ligado al miedo a la existencia o aparición de espíritus o espectros. Se piensa que al mirarse al espejo, su reflejo puede transformarse y salir de dicho objeto.

Síntomas de la eisoptrofobia

Presenta síntomas ligados al estrés que causa el miedo a estar cerca o usar el objeto que produce el pánico. Algunos de estos son:

  • La conducta de huida o el intento de evitar el estímulo. Esto puede estar relacionado con escape físico o pensamientos de evitación que permitan al individuo desconocer o hasta perder el conocimiento de la realidad a la que está sometido.
  • La falta de control respiratorio es otro de los síntomas más comunes. Las personas que padecen este trastorno, al hallarse expuestos al objeto que ocasiona la reacción, suelen presentar dificultades para respirar. Por lo que la hiperventilación es un síntoma de dominio común entre estos episodios.
  • Agitación, nerviosismo o parálisis momentánea también son resultados de este tipo de contacto.
  • Así mismo, pueden presentarse la sudoración excesiva, los mareos, nauseas, vómitos.
  • En los casos más graves: desmayos, malestar estomacal y dolor físico (de cabeza, es el más recurrente).

La mayoría de los síntomas se controlan cuando el individuo se encuentra fuera del alcance del objeto que produce terror. En este caso los espejos o superficies reflejantes, más, en algunos casos, el constante pensamiento sobre el objeto en cuestión puede generar una reacción parecida sin requerir siquiera el contacto directo. Se debe evaluar a la persona para determinar si su padecimiento es un signo de una condición más profunda.

Causas de la eisoptrofobia

En un principio se creyó que las causas de las fobias eran hereditarias. Hoy en día, y gracias a múltiples investigaciones, se ha determinado que los miedos son aprendidos. Estos van adquiriendo su origen y gravedad con el pasar del tiempo y las incitaciones del entorno. Y es que el miedo a los espejos es algo más común de lo que se puede llegar a creer.

  • Se ha determinado que un hecho importante que puede crear este tipo de fobia es la baja autoestima. Los individuos con miedo a mirarse en el espejo y tener que autojuzgarse pueden generar, con el tiempo, un trastorno de ansiedad de este tipo.
  • Este trastorno también esta íntimamente ligado a las creencias y supersticiones. Tal es el caso de la creencia de algunas culturas de que estos artefactos son puertas hacia otros mundos. Pueden permitir la entrada de espíritus y espectros a nuestro plano de existencia. Incluso pueden llegar a poseer a la persona que se refleje en su superficie.
  • En ese mismo orden de ideas, se encuentran los individuos que temen a su reflejo por pensar que puede transformarse en algo temible. Otras son, poseer vida propia o hasta llegar a ser un escáner del estado de su alma.
  • Así mismo, se presentan los casos de los individuos que le temen al hecho de que por accidente puedan llegar a romper un espejo. Debido a la creencia popular de que estrellar un espejo genera mala suerte.

Tener contacto con estímulos que afiancen estas creencias pueden empeorar rápidamente el padecimiento. Personas creyentes, libros o películas donde se utilicen los espejos con fines parecidos e incluso historias inventadas para el esparcimiento y recreación de un grupo de personas, pueden reforzar las bases de esta clase de trastorno.

 Consecuencias

Las personas con miedo a verse reflejadas en espejos pueden, en términos generales, llevar a cabo una vida relativamente normal. Aunque se pueden ver privados de la realización de alguna actividad para evitar el objeto de su miedo.

Visitar a sus amigos, la entrada a baños público, visitas a la peluquería y el uso de determinados objetos que puedan generar reflejos. A lo mejor, necesiten .la utilización de algún espejo para revisar algo de su persona, como el maquillaje. Hay actividades que los eisoptrofóbicos pueden decidir no hacer para no generarse malestar.

Tratamiento de la eisoptrofobia

Como esta fobia es un miedo aprendido, con el tratamiento adecuado se puede llegar a obtener una cura completa. Existen individuos que pueden mantenerse alejados indefinidamente del objeto de su padecimiento. Sin embargo, cuando es imposible, existen estrategias terapéuticas que generan bienestar y tranquilidad en los pacientes.

Terapias como la de exposición o desensibilización pueden ayudar a crear en el individuo un estado de pasividad al entrar en contacto con el objeto que, anteriormente, le causaba ansiedad.
Otros métodos terapéuticos son utilizados con la finalidad de llegar a la raíz del problema. Así, se puede crear en el individuo una nueva forma de visualización del hecho que ha provocado la reacción adversa. La psicoterapia y la hipnoterapia pueden ayudar en cuanto al modo de ver al objeto de su miedo. De esta forma se logra establecer que su miedo es innecesario. Por lo tanto, con el tiempo, ir generando familiaridad entre el individuo y el objeto que produce el pánico.

Recomendaciones

Eisoptrofobia

Dada la dificultad que conlleva el mantenerse alejado de los espejos u objetos reflejantes en la vida cotidiana conviene seguir una serie de recomendaciones. Algunas de estas son:

  • Acudir a un terapeuta que sea capaz de facilitar y establecer patrones de conducta para el control.
  • Paulatinamente se llegará a la cura de la ansiedad causada por el estimulo no deseado.
  • Como en otros disturbios de ansiedad, se debe reservar el uso de medicamentos para casos que contengan vigilancia médica. Esto se debe a que los efectos de los ansiolitos y antidepresivos pueden llegar a causar daños en el individuo, en lugar de ayudarlo.
  • Es importante señalar que en este caso, y en los casos de otras fobias, el estímulo externo es indispensable. Los seres queridos del individuo pintan una variable determinante para la conquista de los objetivos del tratamiento.
  • También es importante que estos objetivos sean cumplibles, al no ser así podría, en lugar de ayudar, empeorar su situación.

La recuperación total es un proceso de tiempo indefinido y variable según los individuos y tipos de fobias. Por lo que la paciencia y la perseverancia son una de las principales cualidades que deben tener tanto el paciente como las personas alrededor del mismo.