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Afenfosfobia

Como seres humanos nos gusta ver con quién o con que vamos a tener contacto. Sin embargo, hay quienes experimentan un terror al tener algún roce con alguien desconocido. Se trata de una afección conocida como afenfosfobia, la cual afecta a una gran cantidad de personas en el mundo.

 Señales de alerta

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Los eventos que pudieran causar traumas pudieran ser los abusos sexuales a niños. De esta manera, generando una afenfosfobia o el pánico de que alguien lo toque. Por ello es esencial estar atentos a cualquier síntoma presentado. Tal como llantos, berrinches, es posible que el joven se hiperventile y tenga dificultad para tomar aliento. Además de buscar el cobijo de la persona en quien confía.

Es ventajoso poder detectar las señales, lamentablemente no es tan fácil como se quisiera. Debido a que los niños son incapaces de detectar cualquier síntoma. Por lo tanto, su mente se cierra al episodio que vivió. De hecho, tratan de buscar algún objeto o situación hacia dónde dirigir ese miedo.

De allí, surge la importancia de estar atentos a cualquier señal que indiquen un desequilibrio en el proceder, habitual, del infante.

Casos en el mundo hay muchos, las sensaciones varían y es frecuente escuchar al afectado decir:

  • “Es una sensación horrible, siempre escuchas cuales son los síntomas del infarto y cuando sientes que el corazón te late aceleradamente te entra un pánico incontrolable”
  • “Te falta la respiración, la cabeza te da vueltas, te tiemblan las rodillas y no sabes si vas a vomitar”
  • “Te sientes turbado, presientes que hay un peligro inminente, que tu vida peligra y te pones alerta, pero no sabes que es lo que pasa”

En el núcleo de estas sensaciones tan desagradables, está la ansiedad y un mecanismo que todos tenemos para sobrevivir al peligro inminente. Se trata de lo que es luchar o huir y es allí precisamente que el niño toma la opción de escapar y centrar ese pánico en un objeto o actuación para salir librado.

Sanar el pasado para un mejor mañana

Una de las causas principales de las fobias es que surgen de un acontecer doloroso. Se trata un episodio que sucede en una edad en la que no se tiene el conocimiento necesario para manejarlo. Por ello, es importante que los padres conozcan el significado, las causas y consecuencias de esta enfermedad que limita, grandemente, el futuro del niño.

Los golpes físicos dejan moretones, los de palabras cicatrices invisibles que el tiempo cura. Pero, pueden pasar cinco meses, hasta veinte años y si no se toman las acciones para aliviarlas. Por lo tanto, ellas persisten afectando la capacidad emocional de la persona.

Quizás muchos piensen que aliviar esas heridas es volver al pasado. No obstante, es el camino que hay que atravesar. No para quedarse anclado en el tiempo, sino más bien para transformarlo, elaborarlo y de esa manera evitar afecciones permanentes que pudieran causar ansiedad y un pánico que limitaría el proceder natural del individuo.

 La afenfosfobia y las consecuencias de no actuar a tiempo

Todo el mundo sabe lo que es llevarse un buen susto. Pues bien, hay que imaginar cómo sería su vida si se viera atrapado por esa especie de miedo intenso, sin razón aparente, cuando menos lo espera. Es así como se vive con un trastorno de ansiedad.

Es normal sentir desasosiego en situaciones angustiosas. Pero, esto debe pasar rápido y la vida sigue su curso. Sin embargo, para algunas personas resulta complicado, porque la angustia es continua, convirtiéndose en un problema de salud serio que termina por controlar su existencia.

Es conveniente aclarar que toda enfermedad no tratada a tiempo tiene sus consecuencias. La afenfosfobia no escapa de esta realidad. Por ello resulta prudente nombrar algunas para tener en cuenta la importancia de saber actuar cuando es debido:

Inseguridad

Si no se está pendiente del comportamiento errático del niño ante cierta situación u objeto, es posible que vaya alimentando una personalidad temerosa, que no confíe en nadie.
De esta manera, cuando se llega a la etapa de la adolescencia es probable que desencadene trastornos que afectarán su rendimiento y relación con los compañeros.

Desaliento

La tristeza abate al afectado, debido a que este organiza su vida en pro de evitar encontrarse con alguien y que esté expuesto a que lo toquen. En consecuencia, el aislamiento es inevitable lo que conlleva a sentirse desamparado.

El entorno familiar del paciente debe estar alerta, porque en ocasiones, estas personas atentan contra su vida. Lamentablemente, este es uno de los frutos que causa una extrema preocupación, un efecto colateral que pudiera acabar con la paz familiar.

 ¿Cómo reaccionar ante la afenfosfobia?

Cuando se está en presencia de esta enfermedad, es fundamental consultar con el especialista para recibir orientación al respecto. Desafortunadamente, la gente que padece estos trastornos de afenfosfobia no busca la ayuda del profesional.

Imaginemos a una persona que sufre este desequilibrio, a ella misma le da pena retirarse cada vez que alguien la va a tocar. Por lo tanto, siente que los demás la ven raro, aunque eso no suceda, entonces ir y contárselo a un médico no es una tarea fácil para el paciente. De tal forma que es probable que les de vergüenza comunicarlo.

Es algo así como encontrarse en un camino, desconocido, que tiene muchos obstáculos y no siempre se sabe cómo afrontarlos. Pues, ese trayecto a recorrer son las etapas de la vida. Pero, cuando no se sabe lidiar con las vallas que se encuentran, la persona se siente enojada, triste y angustiada.

El psicólogo es el profesional que facilita el mapa para atravesar esa ruta y provee de las herramientas que se usarán en la situación adversa que se presente.

A pesar de que el paciente sabe que no es real lo que siente, no puede evitar entrar en un ataque de ansiedad. Por consiguiente, hay que entender que el único que puede dictar las pautas que busquen controlar los niveles de angustia es el psicólogo o psiquiatra.

Hay técnicas que solo el aplica, como la terapia individual que ayuda a tener un mayor conocimiento sobre sí mismo, a entender las emociones, las conductas y como los pensamientos. En ocasiones automáticos, dan forma a ese trastorno.

De esta manera se logra dominar todas esas sensaciones negativas, mejorar la capacidad para tomar decisiones. Así como desarrollar una autoestima sana, la cual permitirá relacionarse mejor con el entorno.

 Aprender a vivir con los problemas

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Cada quien, en gran o menor medida atraviesa por dificultades y cada uno debe saber cómo enfrentarlas. La vida tiene satisfacciones, algunos atraviesan el camino que le tocó sin muchos inconvenientes, Otros por el contrario se estancan. sin embargo, es prudente buscar las herramientas necesarias para saltar el escollo.

Si la persona no se ocupa de ella misma, es imposible que esté en capacidad de cuidar de otro. La afenfosfobia es un trastorno mental y es vital tratar de salir del letargo para disfrutar de la ruta. Aunque sea saltando los obstáculos que se presentan.

Para finalizar, es conveniente señalar que es imperioso aceptarse y quererse a sí mismo, disfrutar con entusiasmo, sin temor. Porque al final queda la satisfacción de haber logrado superar los miedos internos. Así que adelante, porque ser valiente no es enfrentar el pánico, sino más bien saber convivir con él.