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Acluofobia

Como adultos se tiende a pensar que los niños son los únicos que le tienen miedo a la oscuridad. Sin embargo, existen personas ya maduras, que sienten pánico en un sitio sin luz. Conocido como acluofobia, este trastorno puede afectar a cualquier individuo sin tener en cuenta la edad.

 ¿Por qué surge la acluofobia?

acluofobia

 

Si tratamos de recapitular y nos devolvemos en el tiempo, quizás recordemos aquellos momentos cuando éramos pequeños. No podemos olvidar el miedo tan brutal que le teníamos a la oscuridad y nos impedía dormir solos.

Los años fueron trascurriendo con rapidez y la mayoría de nosotros logró superar ese temor. Pero, a pesar de la ayuda psicológica que hoy día existe, hay personas que no logran dominar el trastorno.
Es probable que si conocemos el origen, entendamos un poco el motivo de ese pánico. Es muy posible que esto inició en la época del hombre primitivo, éste salía a buscar los alimentos de día. Sabía que en la noche corría peligro por las hienas que deambulaban en la penumbra.

A pesar de que los habitantes primitivos eran inocentes, la precaución la tenían presente. Por tal motivo, se esmeraban en realizar todas sus actividades bajo la luz del sol. Estaban en pleno conocimiento que la noche no era su territorio y lo respetaban.

Un miedo y un respeto a la oscuridad que viene de tiempos ancestrales. Parece ser que su técnica les funcionaba, simplemente, no lo enfrentaban. Actualmente, con el avance tecnológico en todos los aspectos, es imposible no afrontarlo, ya que nos limita.

 Razones para entenderlo

Traigamos un caso que ejemplifique lo que sucede en la actualidad. Un niño de aproximadamente ocho años, viendo su primera película de terror en casa. Se va a dormir, apaga la luz e inmediatamente ve una sombra, cree que es el monstruo de la cinta.

El terror que lo invade es inimaginable, empieza a gritar, siente fatiga y no alcanza a respirar. Llegan los padres, se calma y puede ver que es el perchero, inmediatamente todo vuelve a la normalidad.
Ahora bien, hay algunos factores fundamentales que debemos analizar, veamos:

Miedo a lo desconocido

Por naturaleza, esto es común en el ser humano. Piensa que si no conoce algo, le va hacer daño y quizás ponga en peligro su vida. Además, es posible que lo afecte de manera negativa, ya que no sabe a lo que se enfrenta.

Visión

En el ejemplo anterior, todo se inicia cuando no podemos ver. Perder la visión en un momento dado, es salir de la realidad. Debido a que los ojos son el órgano que nos conecta con el mundo real.

Conocimiento

Aturdido, confundido y sobre todo sin visión son los ideales perfectos para que se empiecen a sentir los síntomas. Generando una ansiedad, lo cual hace que el cerebro relacione la oscuridad con los recuerdos de miedo y peligro.

Síntomas que van apareciendo y si no se controlan pueden generar una acluofobia. Esta, lamentablemente, afectará en gran o menor medida su futuro, depende de cómo lo enfrente.

 

 Las causas del temor

El miedo es una reacción que permite huir de situaciones peligrosas, ahora bien, ¿por qué el terror a la oscuridad? Uno de los sentimientos más vividos y sentidos por los niños, especialmente entre tres y ocho años de edad. No se conocen las causas, pero es posible que esté relacionado con la infancia, veamos:

Fuente

Es muy común que entre amigos narren una historia de terror. Quizás una experiencia o simplemente la imaginación pueden despertar este miedo en los niños. Algunos de ellos se complacen en asustar al compañero. Sin saber que a lo mejor lo esté marcando de por vida.

Cambios

Un motivo que puede causar este desorden emocional es el cambio de casa. La nueva habitación pudiera despertar su imaginación hacia lo desconocido, surgiendo la acluofobia para limitarlo si no se está pendiente de las señales.

Aparición

Es frecuente que aparezca a la hora de dormir, porque todo está en penumbras. Es posible que quiera alargar el día y a la vez, desear no tener miedo de estar solo en la oscuridad. Son sentimientos encontrados, a pesar de la poca edad, siente vergüenza.

Los niños suelen relacionar la penumbra con la soledad y el desamparo, también la poca visión hace volar la imaginación. Esto permite sospechar que se esconden personas desconocidas o monstruos debajo de la cama que saldrán y les harán daño.

Es conveniente señalar que para la psicología Freudiana, la acluofobia es una consecuencia del desorden de ansiedad por separación. Esta condición suele surgir cuando los padres deciden que debe dormir en su cuarto.
Este evento puede generar un comportamiento ansioso, el cual varía según la estructura psíquica de cada pequeño. En algunos casos será más intenso, la idea es tratar de controlarlo para evitarle un mal mayor.

Consecuencias de dormir con la luz encendida

Normalmente, cuando llega la noche se apagan las luces para ir a descansar. No obstante, hay ciertas personas que prefieren dejar alguna encendida para lograr hacerlo, motivados por un hábito o por miedo.

Ahora bien, hay ciertos estudios con relación a la presencia de luz artificial al momento de ir a dormir. Los efectos se resumen a continuación:

Calidad del sueño

Se ha determinado que quienes duermen en un ambiente iluminado se despiertan a menudo. Esto trae como consecuencia que la persona no tiene un sueño reparador. Por lo que al despertar siente que no ha dormido, incidiendo en un mal humor constante.

Memoria

Como sabemos, el sueño tiene varias fases, en la más profunda se refuerza la memoria y se consolida el aprendizaje. Ahora bien, con la luz encendida, las personas pasan mucho tiempo en la primera fase, Es decir, no logran el descanso profundo, por consiguiente, la retentiva se ve afectada.

Peso

Aunque parezca increíble, al tener alteraciones en el sueño se descontrola una hormona llamada melatonina. Su función tiene que ver con el metabolismo. Es decir, le indica al organismo los períodos de descanso y vigilia. Por tal motivo, el mal funcionamiento provoca problemas con el peso.

Por lo dicho anteriormente, se puede inferir que no dormir bien es nocivo para la salud física y mental. La acluofobia entonces, debe ser controlada para tener una buena calidad de vida.

¿Cómo controlar la angustia ante la penumbra?

Uno de los síntomas de la acluofobia es la ansiedad, el creer que algo lo está amenazando, pero no lo ve. El estado de angustia es impredecible y el terror se apodera de la persona. Por esa razón, es necesario buscar ayuda para impedir las limitaciones, la cual es un efecto de ese trastorno.

En la actualidad existen técnicas de programación neurolingüística (PNL). Si estas se enfocan en la necesidad del interesado, ayudan a mejorar la calidad de vida.
El escuchar a alguien que oriente y explique cómo se puede dominar esos sentimientos es un trampolín para enfrentarlo. Hay quienes dicen que las fobias no se curan, nadie es dueño de la razón. Pero el individuo si los es de sus actos y como tal, debe controlarlos.

El problema de algún trastorno mental es la vergüenza que muchos pacientes sienten para decirlo y si esto no sucede, lastimosamente se desaprovecha la oportunidad de buscar la ayuda necesaria para dominarlo o superarlo.

La ciencia del miedo

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La acluofobia, así como cualquier otro trastorno emocional ha sido estudiada profundamente por especialistas. El miedo es muy fácil de aprender y tiene sentido, porque cuando hay algo que amenaza la integridad física, inmediatamente se actúa en consecuencia.

Cuando una experiencia nueva provoca terror, el cerebro guarda toda la información que es captada por los cinco sentidos. El más poderoso es la vista, pero el resto también puede disparar una respuesta de pánico.